El presidente de la FAA, Eduardo Buzzi, y el titular de la CTA opositora al gobierno, Pablo Micheli, mantuvieron una reunión para definir puntos en común contra el gobierno. La entidad que nuclea a productores del agro y la Central de trabajadores coincidieron en que no debe haber techo para las paritarias y el pago de ganancias por parte de trabajadores. La CTA fue invitada al centenario del grito de Alcorta.
“Los chacareros y los trabajadores somos los grandes perdedores de este modelo, que se dice nacional y popular pero sigue sin modificar las cuestiones que nos afectan a los actores más chicos y beneficiando a los poderosos y concentrados”, aseguró este miércoles Eduardo Buzzi, titular de la FAA.
En el mediodía de ayer el presidente de la entidad que reúne a los empresarios agrarios de pequeña y mediana escala mantuvo una reunión con el representante de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) opositora al gobierno, Pablo Micheli, en la sede de la CTA.
Buzzi señaló que en la reunión donde participaron integrantes de ambas entidades empresaria y de trabajadores “realizamos un diagnóstico de las muchas cosas que nos perjudican”.
El presidente de la FAA había encabezado el día anterior una conferencia de prensa con los demás integrantes de la Mesa de Enlace agropecuaria (Coninagro, CRA y SRA) que dio por terminada la medida de fuerza que disparó el revalúo de los campos en la provincia de Buenos Aires.
En el encuentro con Micheli, Buzzi se solidarizó con los reclamos de los trabajadores en materia de rechazar “los techos de las paritarias”, y “el hecho de que no se modifique el mínimo no imponible de ganancias o que haya laburantes que no puedan cobrar sus asignaciones familiares por cobrar un peso más que otros”.
Empleadores y empleados, aunque de ramas de actividad diferentes, hablaron también de “la terrible concentración que se da en los pueblos, que está provocando la desaparición de productores y el consecuente envejecimiento del interior”, apuntó el titular federado.
Buzzi concluyó que por “todas estas cosas, y muchas más, seguiremos encontrándonos, como lo hemos hecho en los noventa, para resistir, buscar coincidencias”. Así, dijo buscarán llegar a “una agenda superadora” que les de “esperanzas” a todos los “perdedores” del modelo económico establecido desde el gobierno.
La CTA encabezó un paro general con cerca de un centenar de cortes de calle y accesos a la Capital Federal, el pasado viernes que se sobrepuso al cese de comercialización decretado por las entidades agropecuarias.
El reclamo concreto de la CTA fue (es) el de un salario mínimo de 5.000 pesos, la eliminación de los topes a las asignaciones familiares y del impuesto a las ganancias, las paritarias sin techo, y por el pago del 82 por ciento móvil a los jubilados.
Tras la escasa repercusión de la protesta ruralista, las entidades buscan aproximarse a quienes parecen tener un mayor poder de movilización, a la CTA se busca tentar al poderoso gremio de camioneros que conduce Hugo Moyano, que ya anticipó la aplicación de medidas de fuerza.
Si prospera la construcción de alianzas entre empresarios ruralistas la imagen que se avizora es una postal que cuanto menos será difícil de explicar: Hugo Moyano (que sistemáticamente bloqueó la personería jurídica a la CTA, mientras fue aliado del gobierno), Pablo Micheli, Hugo Biolcati, Víctor De Gennaro, el Momo Venegas, Claudio Lozano, y Eduardo Buzzi, entre otros.
Como fuere, los federados indicaron que “invitamos a los compañeros de la CTA a acompañarnos en los festejos que llevaremos a cabo en el marco del Centenario del Grito de Alcorta, convencidos de que debemos seguir trabajando y compartiendo este camino de lucha en defensa de los más débiles que son golpeados por este modelo”, agregó Buzzi.
Precisamente, por estos días se fortalece la versión de que la presidenta Cristina Kirchner no participará del acto del centenario del grito de Alcorta al menos en esa localidad. La mandataria estará afectada a la visita del primer ministro chino Wen Jiabao que el 25 de junio (día del aniversario) está previsto que se encuentre en la Argentina.
Fuente: El Enfiteuta