En el marco de la Ley provincial 11.178 se concretaron jornadas de capacitación, de carácter obligatorio, para profesionales asesores en fitosanitarios. La sede fue el Jardín Botánico de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos, donde estuvo presente Campo En Acción para dialogar con los protagonistas.
Luisina Laporta, titular del Colegio de Profesionales de la Agronomía, ponderó que “para nuestra entidad representa el ser parte del convenio que formulamos con la provincia en el marco de la nueva ley de buenas prácticas en el uso de fitosanitarios y el convenio eh implica que el colegio se haga responsable de la actualización técnica cada dos años de los profesionales, qué acredita la regencia”.
La directiva especificó que “más allá de la responsabilidad social que implica nuestra profesión dentro del marco de la ley el regente es quien puede está autorizado para emitir las recetas agronómicas y también es responsable por sobre las aplicaciones. Esto es de carácter obligatorio dentro del marco de la ley. Los únicos que pueden emitir recetas son profesionales acreditados”. Laporta subrayó que el número de expertos acreditados sube a buen ritmo; tanto que el año pasado sumaron 700.
Mariano González, asesor privado e integrante del comité de la comisión de ética, aportó que el uso de drones agrícolas “es una tecnología que se ha venido adaptando de forma muy masiva, lo cual concede una responsabilidad bastante importante. Deberíamos actuar con un poco más de sentido común, me parece a mí, a la hora de aplicarlo. Es una muy buena herramienta, pero todavía falta afianzar conocimientos, sobre todo en lo que es la aplicación in situ de los fitosanitarios”.
Definó, sin embargo, que “no todos los productos que se venden en el mercado se pueden utilizar. La tecnología ha avanzado más rápido de lo que uno puede avanzar con respecto a probar los productos a aplicar y hacer todos los ensayos para que queden aprobados”.
En cuanto a la normativa vigente en la provincia sumó que “me parece buena; por supuesto que también quedó atrasada con respecto a la tecnología y a la rapidez con la que se adoptó la tecnología de los drones; pero bueno: vamos por buen camino; y está más actualizada que la ley que teníamos antes. Contempla más responsabilidades, más actores; contempla muchas cosas que están buenas, digamos”.
Y en su opinión, el productore que defina utilizar drones agrícolas deben saber de antemano “que le hace falta para su campo y para su actividad. No copiar al vecino digamos: la tecnología se tiene que adaptar a tu producción, no tu producción a la tecnología”.