La nueva variedad genética fue conseguida por Grupo Campo y presentada en Brasilia en un acto al que asistió el ministro de Agricultura, Luís Carlos Guedes.
La nueva variedad comenzó a ser desarrollada en 1992 a partir de una soja japonesa de alta calidad que fue adaptada a los "cerrados" mediante métodos convencionales de mejoramiento genético, con técnicas de biotecnología, explicó el ministerio.
A partir de estos experimentos fueron creados siete tipos de cultivos que se adaptan a las condiciones de producción de esta región.
La soja tiene entre un 5 por ciento y un 10 por ciento más proteína que las variedades tradicionales y es apta para la producción de pienso animal y de granos para el consumo humano.
Sus características físico-químicas permiten que sea usada en la industria de alimentos y bebidas a base de soja, según la información.
Brasil es uno de los principales productores y exportadores mundiales de soja, un cultivo que gradualmente ha ido conquistando nuevos territorios en el norte tropical del país, incluyendo la región amazónica.
Según grupos ambientalistas, el "cerrado" brasileño, en las planicies centrales del país, es un ecosistema frágil que está desapareciendo aceleradamente al paso de la agricultura y la ganadería extensivas.