Brasil, que posee 336 usinas, tendrá 409 al final de la zafra 2012-2013, según los datos de un estudio realizado por la asociación de usineros UNICA, que contabilizó usinas en construcción y aquellas que ya iniciaron las inversiones agrícolas, como publica el diario O Estado de Sao Paulo.
Además de las 73 usinas confirmadas, hay 189 consultas en trámite, tanto para la construcción como para la ampliación de unidades, según indicó la Dedini SA Industrias de Base.
Esta firma es la proveedora del 50 por ciento del total de equipamientos para usinas de azúcar y alcohol, y su renta en 2006 fue de 1.000 millones de reales, el equivalente a 476.190.476 dólares.
"No todas esas consultas van a evolucionar hacia un proyecto concreto, pero la cantidad de sondeos da buena dimensión del interés", afirmó el vicepresidente de operaciones de Dedini, José Luiz Oliverio.
Interés extranjero
Al respecto, destacó que el 40 por ciento de las consultas es de empresas extranjeras, entre las que se encuentran fondos de inversión interesados en negocios que cuiden el medioambiente, multinacionales e inversionistas aislados, entre otros.
A modo de ejemplo del interés que el etanol despierta en el mercado energético mundial, el diario menciona a la compañía Intinity Bio-Energy, creada hace poco más de un año con un capital de 350 millones de dólares, y que en 2006 compró tres usinas en Brasil, con capacidad para moler tres millones de toneladas de caña de azúcar por zafra.
La empresa pretende además construir seis usinas en los Estados de Mato Grosso, Espíritu Santo y Bahía, y negocia la adquisición de usinas ya existentes en Minas Gerais y Bahía, mediante inversiones superiores a 1.000 millones de dólares.
La vicepresidenta ejecutiva de operaciones del Banco WestLB, Angélica Wiegand, asegura que el "apetito" del sector financiero para financiar operaciones de compra o construcción de usinas de alcohol y azúcar en Brasil es "enorme".
La "fiebre inédita" por ese tipo de emprendimientos tiene una explicación simple: según uno de los socios de la consultora Brasilpar, especializada en fusiones y adquisiciones en el sector de azúcar y alcohol, Luiz Costa, es que "el retorno sobre el capital invertido se estima en no menos de 20 por ciento".
Fuente: El Litoral