El ingreso de carne fresca se bajó un 61%. El gobierno busca el autoabastecimiento. Hace un año la FAA lo reclamaba.
Entre enero y mayo del presente año las importaciones desde Brasil de productos porcinos se desplomaron un 65 por ciento al pasar de 16.690 a 5.883 toneladas, según datos difundidos por el Senasa.
Además de los roces comerciales que protagonizan ambos gobiernos empujados por sus respectivos sectores privados, la importación de carne porcina en particular representó una queja -que incluyó corte de ruta en el puente Rosario-Victoria hace un año- por parte de productores porcinos locales nucleados en la FAA.
Eduardo Buzzi se quejaba -un mes de las primarias abiertas simultáneas obligatorias de agosto de 2011- de que desde gobierno no cumplían “con morigerar el ingreso de carne (de cerdo) de Brasil”. También prometía el federado “generalizar los conflictos pendientes”, sobre otras políticas agropecuarias “para que se resuelvan al tiempo que se desenmascaren estas mentiras”.
En lo que va del año las autoridades nacionales y provinciales (como el titular de Agricultura bonaerense, Gustavo Arrieta) vienen remarcando el objetivo de la Nación de lograr el autoabastecimiento en materia de carne porcina impulsando así la producción, el agregado de valor al grano, fomentando el asosciativismo y procediendo a la reapertura y/o apertura de plantas de faena.
En este marco -donde también la crisis comercial bilateral tampoco se puede obviar- las importaciones de carne de cerdo se redujeron no solamente en los envíos, sino sustancialmente en valor. Ello implica que si el consumo se mantiene ese valor es capturado por el productor local, de allí los reclamos federados de hace un año.
Con la caída de esas compras de carne porcina brasileña los productores argentinos tuvieron la posibilidad de colocar en el mercado interno unos 30 millones de dólares entre enero y mayo.
Especialmente en el rubro principal, “carnes frescas”, donde el valor importado acumulado en cinco meses pasó de 43,8 millones de dólares el año pasado a 18,3 millones en el presente período. Mientras que el volumen comprado a Brasil pasó de 14.427 a 5.572 toneladas, entre un año y otro, según las estadísticas del Senasa.
Fuente: El Enfiteuta