Con la presencia de pequeños agricultores de distintas partes del país, la Cámara de Diputados, dio media sanción en el día de ayer al proyecto de ley de Agricultura Familiar que busca declarar de interés público a los pequeños productores, campesinos e indígenas y reconocerlos en el rol estratégico que
ocupan en la producción de alimentos de Argentina, entre otros de los ítems que abarca la nueva norma.
El dictamen de mayoría fue producto de un trabajo consensuado realizado entre la secretaria de Agricultura familiar, la Federación de Organizaciones de Agricultura Familiar (Fonaf) y de los diputados Carlos Rubin, Claudia Giaccone, y el presidente de la comisión de Agricultura, Luis Basterra.
Para el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, “es una decisión política importante que visibiliza aún más a este sector que está abocado a la tarea de producir alimentos y que cumplen un labor fundamental en lo que respecta a la soberanía alimentaria”.
Entre otras temáticas que aborda el proyecto de ley, está el afianzamiento de la población en territorios rurales de manera que haya una ocupación armónica de las tierras rurales; y el arraigo rural para que los jóvenes encuentren condiciones favorables para poder quedarse en los campos. La propuesta se enmarca en un modelo distinto de agricultura que va camino a la nueva ruralidad de la Argentina del futuro.
NÚMEROS
Los pequeños productores familiares tienen en sus manos el 20% de las tierras productivas lo que representa el 27% del valor de la producción; es decir 30,9 millones de hectáreas totales; donde el 65% del total está focalizado en el NEA y el NOA. El mismo abarca a 250.000 establecimientos productivos; e incluye a 2.000.000 de personas, que significa el 53% del empleo agropecuario a nivel nacional.
Todos números que representan 20% del PBI del sector agrícola.