Pulso Ganadero

Arranca despacio y firme la invernada

Actualidad
La natural presión política que existe sobre la carne vacuna, podría no ser tan fuerte como la acontecida en los años anteriores, incluso durante la campaña electoral 2011.

Fundamentamos la idea en un par de motivos, entre los cuales a nuestro entender los más significativos son la mano de obra que emplea la cadena de ganados y carnes, con una importante cantidad de familias que dependen de la actividad.

Hasta el momento, causa de la reducción del rodeo y de la faena, muchos empleados de frigoríficos no accedieron a horas extras e incluso perdieron sus empleos o sus posibilidades de ser efectivizados, o de continuar en la actividad.

Tal situación debió ser motivo de atención para los responsables del porvenir económico argentino, al bajar la cantidad y calidad del empleo, anulando la generación de nuevos puestos de trabajo en toda la cadena.

El segundo motivo, y también significativo, proviene de la mejora sustancial de la producción y consumo de carne de pollo y de cerdo, productos que se encarecieron al unísono junto a la carne vacuna con costos productivos menores.

Prueba de ello es la baja del precio al público que evidenció el pollo, que de un promedio superior a los 10 pesos, pasó a estar por debajo de los 8 pesos promedio para el consumo masivo de clase media y baja.

En contraste con la carne vacuna, el pollo rebajó el 20% de su valor al mostrador en el transcurso de enero, y esta mostró precios inalterables en las pizarras.

Incluso, con el dólar cada vez más barato, exportar carne de cortes económicos se torna inviable en un mercado interno que absorbe con facilidad la baja producción existente.

En conclusión, cualquier administración generaría más recesión que beneficios interviniendo este mercado, aunque prevalezca la aplicación casi virtual de mantener una línea política.

Engorde a Corral

La participación en la faena de los animales engordados a corral, mantuvieron el mismo nivel en 2009 y 2010 con respecto a la faena total.

Según datos oficiales de la Oncca y del Senasa, la faena de animales racionados se ubicó en alrededor de 33% sobre el total de hacienda procesada en el país.

Se puede señalar que la participación del sector en la faena fue estable durante los dos últimos años, y podría comenzar a mermar su volumen durante los próximos meses.

El supuesto de la pérdida de participación en la faena, lo basamos en el bajo nivel de la faena, y la baja reposición de animales en los corrales.

En el mismo sentido, consideramos que las expectativas de lograr un buen nivel de encierre son escasas: en primer lugar el alza en los precios del maíz y de otros granos, para luego, según nuestra estimación, valores de la invernada sostenidos en un 10% por sobre el valor del gordo durante el año.

Para graficar la situación, y de acuerdo a datos oficiales publicados en octubre de 2010, sobre alrededor de más de 2000 establecimientos de encierre, menos de 500 mantienen un nivel de actividad considerable, con aproximadamente el 70% de la capacidad productiva total.

En consecuencia, entre otros factores, la manera en que se presente la oferta de invernada durante el otoño, determinará en gran parte la estabilización productiva de los corrales.

En este aspecto, es abril el pico estacional de los años anteriores en que más animales entran en los corrales.

Invernada

Con una lenta aparición de oferta, la demanda ofrece mejores valores que el mes pasado, tanto en remates como en los negocios particulares.

Para el caso, un negocio por una jaula de macho y hembra de 240 kilos con 45 días para el pago de la cuenca del salado, espera que el dueño acepte la oferta de 9,7 pesos el kilo.

Por destetes de 170 a 190 kilos por machos se paga entre 10,5 y 11 pesos el kilo, y por hembras se ofrece entre 10 y 10,5 pesos el kilo, todo a 30 días de plazo.

En el último remate de Madelan S.A., el primero de febrero, dos jaulas de macho y hembra, una de 185 kilos se colocó a 10,65 pesos el kilo, y la otra de 210 kilos se vendió a 10,44 pesos el kilo, ambas operaciones a 30 y 60 días.

Para concluir, redundamos en enumerar los factores por los cuales la invernada continuaría muy firme en sus valores: mayor oferta forrajera que significa bajo costo de producción de kilos, y mayor capacidad del productor para retener animales.

Otro factor de peso es el mejoramiento de los cultivos de soja, que significa recalentamiento de los precios del ganado, por escasez y por liquidez para comprar por un lado, o retener por otro.

Fuente: El Enfiteuta.com - Diego I. Casá

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