Habilitación

Argentina importará soja y la exportará como aceite y harina

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Ya está por empezar a funcionar el régimen de importación temporaria de soja, que permitirá a las industrias procesadoras argentinas traer grano de países vecinos para aprovechar la capacidad ociosa que tienen en sus plantas.

Después de largas idas y vueltas por cuestiones impositivas, ya está por empezar a funcionar el régimen de importación temporaria de soja, que permitirá a las industrias procesadoras argentinas traer grano de países vecinos para aprovechar la capacidad ociosa que tienen en sus plantas, cuyas instalaciones han crecido muy fuerte en los últimos años.

Así lo confirmó a Clarín Alberto Rodríguez, director ejecutivo de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera (CIARA), la entidad que agrupa a los procesadores y exportadores de granos y sus derivados industriales, como el aceite y la harina.

Por estos días se están limando los detalles más finos de instrumentación, para dar paso al primer embarque y poder convertir esos granos en aceites y harinas en las plantas argentinas.

¿Por qué se importa soja si la Argentina viene marcando todos los años un nuevo récord de producción? La explicación es clara. El país produjo en la última campaña unas 40 millones de toneladas, de las cuales se exportarán como grano sin procesar unas 7 millones de toneladas.

El saldo, 33 millones de toneladas, más un par de millones de toneladas de girasol, es lo que se procesa en las plantas argentinas. La cifra dista mucho de la capacidad que tienen hoy las fábricas, que se ubica en unos 45 millones de toneladas.

La importación temporaria viene a cubrir parte de ese bache, generado por las fuertes inversiones que las empresas han realizado en los últimos años, previendo un mayor crecimiento de la producción de granos en la Argentina en el mediano plazo.

Entre fines de 2004 y fines de 2007 se habrán concretado inversiones en las plantas del sector por 750 millones de dólares, sin contar las que se ya se están destinando a la producción de biocombustibles, que muchas veces forman parte de los mismos complejos industriales, básicamente ubicados en torno al Gran Rosario.

Para fin de 2007, está prevista que la capacidad de procesamiento se ubique en 47 millones de toneladas.

Al menos por los próximos años seguirán teniendo capacidad ociosa, a menos que crezca muy fuerte en forma inmediata la producción sojera argentina. Para esta campaña, la 2006/2007, se estima una cosecha local de soja de 42 millones de toneladas. Descontando lo que se exporta como grano tal cual, y sumándole las 2 ó 3 millones de toneladas que las empresas prevén importar, queda mucho espacio aún por cubrir.

Rodríguez indicó que las importaciones temporarias se originarán básicamente en Paraguay y llegarán a los puertos rosarinos a través de la hidrovía. Bastante menos lo hará desde Bolivia y Uruguay y, posiblemente, alguna porción menor desde Brasil.

Hasta ahora, la posibilidad de traer grano del exterior para procesarlo y exportarlo como harinas y aceites, resultaba de difícil ejecución por complejas cuestiones impositivas que hacían antieconómico el negocio. Pero, luego de largas conversaciones entre industriales y gobierno, se llegó a redactar una nueva norma.

Ahora se están puliendo pequeños detalles de implementación, pero la soja del exterior también se empezará a industrializar en la Argentina.

Fuente: Clarín

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