Argentina exportó en 2025 productos agroalimentarios por US$ 32.800 millones, pero a un valor medio de apenas US$ 397 por tonelada, el más bajo entre los ocho grandes exportadores analizados. La comparación revela un problema estructural: exportando productos similares, el país recibe menos dólares por tonelada que sus competidores.
El bajo valor unitario argentino combina dos fenómenos distintos: una canasta concentrada en productos de menor valor intrínseco y, frente a competidores de estructura similar, una menor captura de precio por productos comparables.
• La composición explica gran parte de la brecha frente a Nueva Zelanda, Chile y Malasia, cuyas canastas son muy diferentes y contienen productos de mayor valor unitario.
• Estados Unidos es la comparación clave: similitud de canasta de 0,92, pero US$ 730/t frente a US$ 397/t de Argentina; la brecha alcanza US$ 333/t.
• La evidencia por producto no es uniforme: la Argentina obtiene valores competitivos en carne bovina fresca y maní sin tostar, pero queda rezagada en seis de ocho productos frente a EE.UU.
• La estrategia debe separar dos agendas: procesamiento y agregado de valor para commodities; diferenciación, certificación, trazabilidad y acceso a mercados en productos con capacidad de capturar precio.
1. Composición de canasta vs. brecha de precio
Un valor unitario bajo puede originarse en qué se exporta o en cuánto se cobra por productos semejantes. Separar ambos efectos evita atribuir toda la diferencia a una única causa.
Gráfico 1. Valor unitario medio FOB por tonelada de exportaciones agroalimentarias por país, 2025.
La brecha en números
Argentina: US$ 397/t
Brasil: US$ 597/t
Estados Unidos: US$ 730/t
Australia: US$ 792/t
Canadá: US$ 849/t
Malasia: US$ 1.302/t
Chile: US$ 2.960/t
Nueva Zelanda: US$ 4.205/t
La diferencia se explica por dos factores: una canasta concentrada en commodities de menor valor intrínseco y una menor capacidad de capturar precio en productos comparables.
El espejo de Estados Unidos
La comparación más reveladora es con Estados Unidos. Ambos países tienen una similitud de canasta de 0,92 sobre 1, exportando maíz, soja, trigo y carne bovina en proporciones semejantes. Sin embargo, mientras EE.UU. obtiene US$ 730/t, Argentina apenas alcanza US$ 397/t: una brecha de US$ 333 por tonelada.
En productos clave:
Maíz: Argentina US$ 209/t vs. EE.UU. US$ 234/t (+12%).
Trigo: US$ 227/t vs. US$ 254/t (+12%).
Carne bovina congelada: US$ 4.317/t vs. US$ 5.988/t (+39%).
Crustáceos: US$ 7.286/t vs. US$ 17.593/t (+141%).
La excepción es la "carne bovina fresca", donde Argentina logra US$ 11.049/t, prácticamente igual a EE.UU. y superior a Brasil y Canadá.
Brasil, un patrón intermedio
Brasil muestra una similitud de canasta de 0,63 y precios intermedios. En maíz y trigo, los valores son idénticos; en carne bovina congelada, Brasil supera a Argentina en un 22%. Sin embargo, en carne bovina fresca, Argentina logra un valor “78% mayor”, demostrando capacidad de diferenciación.
Al integrar ambos países el Mercosur, el artículo descarta atribuir estas diferencias a mejores condiciones generales de acceso a mercados. La evidencia apunta al valor agregado en etapas de procesamiento.
Conclusiones estratégicas
El estudio advierte que “el problema argentino no es uniforme”: varía según producto y competidor. Las respuestas deben diferenciarse:
• Commodities de gran volumen: la paridad con Brasil en maíz y trigo sugiere que el margen de mejora por precio es limitado en el corto plazo. La prioridad debería desplazarse hacia molinería, procesamiento y cantidad de proteínas.
• Productos diferenciables: calidad, certificaciones, trazabilidad, posicionamiento comercial y condiciones de acceso pueden cerrar brechas en plazos potencialmente más cortos que una transformación completa de la canasta.
• Diversificación estructural: avanzar hacia productos de mayor valor unitario exige un esfuerzo de largo plazo en producción, infraestructura y acceso a mercados.
• Capacidades existentes: la carne bovina fresca y el maní muestran que Argentina puede capturar valores competitivos cuando logra diferenciar y posicionar su oferta.
El artículo se basa en el documento de trabajo “Valor unitario y composición de la canasta exportadora agroalimentaria argentina en perspectiva comparada”, del Grupo de Países Productores del Sur (GPPS), una red de instituciones privadas y expertos del sector de agronegocios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (ABPU) que busca contribuir a la integración de la agroindustria de los países de la región y a su proyección internacional.
Paloma Ochoa - Magister en Relaciones Comerciales Internacionales