Argentina está a 45 días de implementar el trozado de la carne

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Industriales objetan dar de baja la media res y se resisten al cambio.

En un mes y medio, en rigor el 1 de noviembre, entra en vigencia la Resolución Conjunta 4/2021 de los ministerios de Agricultura, Trabajo y Desarrollo Productivo, que establece que las salidas de carnes de los establecimientos de todo el país destinadas a comercio minorista sólo podrán hacerse en trozos de menos de 32 kilogramos.

El principal argumento esgrimido para cambiar una costumbre que ya lleva más de cien años en la Argentina es el cuidado de los trabajadores, se busca que dejen de llevar cargas insalubres sobre sus espaldas.

El otro efecto al que desde el Gobierno le prenden una vela es una contención de los precios de la carne, ya que cada corte se podría direccionar mejor según el poder adquisitivo de cada consumidor, maximizando ganancias y reduciendo desperdicios.

Pero en el interior de la cadena no todos están tan convencidos de que sea el momento indicado para avanzar en ese sentido. Javier Peralta, secretario de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), afirma que el sector exportador fue el que impulsó esta medida, pero que todo el resto de los frigoríficos, matarifes y abastecedores coincide en que aún no están dadas las condiciones para que entre en vigencia la norma.

“Respecto de cuidar la salud de los trabajadores, todos estamos de acuerdo. La media res tarde o temprano se va a acabar, pero pedimos algunas modificaciones, estamos en contra de cómo se ha hecho. La medida, asi como está, a lo que apunta es a la desaparición de muchos frigoríficos y carnicerías”, asegura.

Lo primero que piden desde Fifra y otras entidades del sector carnicero es que se acepte el uso de medios mecánicos para el traslado de las medias reses.

“Muchos comercios minoristas cuentan con un riel o un carro para el traslado de las cargas pesadas, como sucede en cualquier otra actividad en la que se transporta peso. Nadie va a pedir que se fraccione la bolsa de papas de 40 kilos”, dice Peralta.

Lo segundo que piden es que se reduzca el peso máximo de 32 a 25 kilos, como indican los estándares de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Pero al margen de estos detalles, el directivo de Fifra plantea otras cuestiones. “Si una pata pesa 40 kilos, ¿qué hacemos? ¿Le saco un pedazo de nalga? El carnicero necesita que le llevemos la media res para poder hacer el mejor aprovechamiento de la carne”, explica.

Y luego afirma que la mayoría de los establecimientos no podrán llegar a hacer las reformas necesarias por trabas financieras. La resolución oficial establecía que se iba a dar créditos de hasta 100.000 dólares para dicho fin, pero según Peralta adaptar las instalaciones, incorporar cámaras de frío y comprar vehículos implica una inversión aproximada de 200 millones de pesos por establecimiento. “Son muy pocos los que pudieron monetizar créditos”, advierte. Y luego añade: “No es el momento, no llegamos. La media res va a desaparecer, pero antes hay que replantear el estatus sanitario de toda la cadena”.

Según Fifra, en Argentina en 2021 casi 400 mataderos informaron faena a la Dirección de Control Comercial Agropecuario (DNCCA), de los cuales más de la mitad no poseen las condiciones estructurales y operativas básicas para funcionar (agua caliente, frio, cerco perimetral entre otras cuestiones básicas). “Pero aún advertidas esas deficiencias los organismos provinciales y nacionales no ordenan su cese, por ende, cuál sería el razonamiento para pensar que esas plantas van a mejorar sanitariamente por el troceo y por qué debiéramos pensar que el Estado va a hacer lo que hoy omite”, dicen. Fuente: Agro Voz

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