Argentina se mantuvo el año pasado como el quinto productor mundial de vinos, con un volumen total de 15,22 millones de hectolitros que representan más del 5% de los entre 274 y 282 millones a los que cayó (entre un 5,7 y un 8,1%) la producción global.
La mayor producción del globo estuvo en 2005 en Italia (50,55 millones de hectolitros) que desplazó del primer lugar a Francia (50,5 millones). Detrás se ubicaron España (35,3 millones), Estados Unidos (23,5 millones), Argentina, Australia (14 millones), Alemania (9,1 millones), Sudáfrica (8,31 millones) y Chile (7,886 millones).
Las exportaciones argentinas y chilenas, que en el informe están consideradas en conjunto, representan el 8% del comercio mundial y ubican a los dos países en el quinto lugar del ranking de ventas al exterior.
Italia sigue siendo el mayor exportador con 15,1 millones de hectolitros, mientras que España (14,1 millones) superó a Francia (13,9 millones) en el segundo lugar. El cuarto puesto es para Australia y Nueva Zelanda, mientras que detrás de Argentina y Chile quedan Estados Unidos, Alemania, Portugal y Sudáfrica.
El informe señala que el comercio internacional de vino aumentó en 2005 un 3% hasta alcanzar los 78,7 millones de hectolitros. Ese volumen representa casi el 33,4% del consumo mundial. Las exportaciones argentinas y chilenas crecieron, en conjunto, 100.000 hectolitros en 2005 con respecto al año anterior para llegar a 6,3 millones de hectolitros.
En cuanto a superficie ocupada por viñas, España es, por mucho, el primero con 1,18 millones de hectáreas. Detrás quedan Francia, Italia, Estados Unidos, Portugal, Rumania, Argentina (217.000 hectáreas) y Chile (191.000).
El consumo mundial de vino aumentó un 0,3% a unos 235,6 millones de hectolitros. El incremento, vinculado con una producción que aunque mayor muestra una tendencia a la baja, supone, según el director general de la OIV, Federico Castellucci, una presión que hará que los precios sigan bajando.