Argentina pedirá la semana próxima que lo dejen participar en los procesos judiciales iniciados por Monsanto en Europa por violación a los derechos de patente, con el argumento de que la ofensiva de la empresa por cobrar regalías de soja está dañando al país.
En junio pasado, la compañía demandó a importadores de soja argentina en Dinamarca y Holanda para hacer cumplir la ley de patentes de su tecnología Roundup Ready (RR), que está registrada en esos países y no en Argentina, donde casi toda la producción proviene de variedades RR.
Esta semana, Monsanto detuvo en puertos españoles dos buques cargados con harina de soja argentina y amenazó con demandarlos también. Europa es el mayor mercado que tiene Argentina para su harina de soja, y el país sudamericano es el mayor exportador mundial de ese producto.
Si la empresa ha decidido tomar acciones legales y perjudicar las exportaciones argentinas, el gobierno argentino no se va a quedar mirando para otro lado", dijo Gustavo Idígoras, agregado agrícola de Argentina en Bruselas en una conversación telefónica.
Idígoras dijo el día de ayer que el gobierno también podría demandar a Monsanto por separado ante los tribunales europeos, por los daños económicos que está ocasionando a las exportaciones de Argentina.
El gobierno estima que el 30,0 % de los productores argentinos compra la soja transgénica en el mercado negro y evita el pago de regalías. Por ley, los agricultores están autorizados a reutilizar las semillas transgénicas sin pagar regalías.
La compañía, con sede en Saint Louis, viene reclamando desde hace dos años un cambio en el esquema de cobro de regalías, pero el gobierno se opone a cambiar su estructura básica. A pesar de que Monsanto hace dos años que dejó de vender en Argentina sus propias semillas de soja RR, otras firmas tienen la licencia y las siguen comercializando.
Las semillas resistentes al herbicida glifosato son populares entre los agricultores del país ya que permiten eliminar la maleza más fácilmente sin dañar a los cultivos.
El Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina dijeron en un comunicado que las acciones de Monsanto ponen en peligro las exportaciones de harina de soja a Europa, que están valoradas en más de 2.000 millones de dólares anuales.
Esta situación ha incrementado la preocupación de los importadores europeos en relación a la realización de operaciones comerciales con nuestro país, dificultando seriamente las mismas y generando un aumento de la incertidumbre en el mercado de estos productos", dijo.
La tecnología RR no está patentada en Argentina, pero el gobierno dice que respeta los derechos de Monsanto y otras firmas semilleras, ya que cobran por las nuevas tecnologías que desarrollan.
Idígoras dice que para Argentina las acciones de Monsanto dañan económicamente tanto al estado argentino como a sus productores y exportadores y, por eso, el gobierno busca participar como tercer actor en las cortes danesa y holandesa.
Las exportaciones de harina de soja argentina aumentaron un 13,0 % el año pasado, a 1.900 millones, y los principales mercados son España, Polonia y Filipinas.