Pulso Ganadero

Apostar a la invernada

Actualidad
Los precios del ganado continúan firmes, incluso el Índice General de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (IGO) que elabora para la hacienda bovina, presenta una mejora en el último mes de alrededor de 6% para el ganado en pié.

Por el contrario en el mercado concentrador el índice general presenta un leve descenso de aproximadamente 2 o 3%. La merma del precio en el mercado concentrador centrada en las categorías livianas, puede atribuirse a varias causas, entre otras:

- Debilidad de la demanda, a causa de las fluctuaciones en la capacidad adquisitiva de la gente, dependiendo de los ajustes salariales.

- Mayor presión de los matarifes para ajustar su margen, inmersos un contexto inflacionario.

- Terneras con bajo rendimiento en la despostada a causa de la acumulación excesiva de grasa.

- Diferente proporción de hacienda de terminación regular y buena, que repercute directamente en el índice diario.

- En muchos casos, la mejor alternativa es faenar animales más pesados para sostener la actividad, y procesar más kilos de carne a menor costo.

De igual manera, los intermediarios y operadores de hacienda consultados estiman que se habría llegado al piso de los valores del ganado en pié. Todos sostienen el mismo argumento, la escasez es alta, la buena terminación tiene demanda firme, y los indicios que perciben de sus clientes son tendientes a creer que faltarán aún más cabezas de las que se puedan prever.

Analistas y operadores coinciden en que los últimos meses del año, y la primera parte de 2011 sería el lapso crítico de la liquidación acontecida estos años. Por nuestra parte, consideramos que dependerá de la confianza y las posibilidades que tengan los criadores para retener vientres.

En el caso de producirse una fuerte retención, la faena correría el riesgo de caer por debajo de las 900 mil cabezas mensuales durante 2011. En el caso de mantenerse una moderada retención de vientres, la faena sería menor en el lapso previsto pero retomaría los niveles actuales, incluso con una mejora en los kilos producidos por cabeza. Estimamos que la retención será moderada y la mejora en el porcentaje de marcación será la variable más aplicada por los productores.

Posible Intervención

Respecto a la implementación del sistema de cuotas para la faena aún se desconoce si se aplicará, aunque corren rumores de que el gobierno continúa estudiando alternativas. En este sentido, consideramos cierta la opinión de Confederaciones Rurales Argentinas, de que el resultado de una medida de este tipo resultará en menos carne y a precios más altos.

Invernada

Precios sostenidos con tendencia alcista en la mayoría de los remates de todo el país, incluyendo televisados y efectuados por Internet. La estabilidad de los valores entre los 7,50 y 8,50 pesos, tanto para machos como para hembras, se da en las operaciones particulares y solo con plazos largos se alcanzan los 9 pesos el kilo. En cambio en los remates los precios fluctúan entre los 8 y 10 pesos de manera corriente.

Como veníamos diciendo, los precios muestran una tendencia alcista por varios factores:

- Por un lado la escasez y la retracción de la oferta de terneros.

- Liquidez por saldos pagados por las compensaciones adeudadas a los feedlot y aumento del precio de los cereales y oleaginosas.

- Faenas que no repuntan y proyecciones poco alentadoras en el mediano plazo de mejoras.

- Se irá acentuando con el tiempo la apuesta a la adquisición de un animal que se comercializaría en otra administración de gobierno.

- Altísima capacidad forrajera disponible en gran parte del país, y cuando llueva en la zona de sequía la recomposición de esa zona será rápida. Se suma a este escenario el gran potencial de carga que tienen las islas del Paraná.

- Se comienza a reacomodar el valor de los alquileres ganaderos con una clara tendencia bajista en kilos de carne por hectárea. Incluso la oferta de campos aumentó considerablemente, acentuado por la poca hacienda existente.

- A partir del desacople de los precios con respecto al gordo, tal como adelantamos en el mes de marzo que ocurriría, se comienza a hacer valer el costo biológico que se requiere para lograr un ternero.

Fuente: Diego I. Casá - Especial para El Enfiteuta

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