La decisión, que deberá ser ratificada por la Comisión de Enlace, fue tomada en la reunión zonal convocada en Tapalqué por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), de la que participaron unas 400 personas, representando a 32 distritos de la provincia.
En la asamblea, de la que también participaron representantes de Coninagro y Federación Agraria Argentina, se aprobó por unanimidad la realización de un paro progresivo, sin comercialización de granos ni de carnes, que irá sumando un día por cada semana que pase sin obtener una respuesta de parte del gobierno nacional.
El presidente de Carbap, Pedro Apaolaza, dijo a LA NACION que "no se puede perder más tiempo" y que lo decidido muestra que "la gente está muy enojada y con ganas de seguir luchando".
Durante la reunión de ayer, que se extendió por más de seis horas, los representantes de las diferentes localidades acordaron la necesidad de hacer visible el reclamo por el cual continuarán exigiendo la instrumentación de políticas agropecuarias y la eliminación de las retenciones.
"Aunque hay 42 distritos en emergencia, los productores no se asustan por la sequía, se asustan por la falta de políticas", señaló Apaolaza, al referirse a la adversidad de las condiciones climáticas que está afectando a gran parte de los campos del distrito.
"Estamos todos en la misma situación, con mucha calentura y con muchas ganas de volver a la ruta", dijo Germán Paats, presidente de la Sociedad Rural de Tapalqué.
Los sectores del campo más afectados, principalmente los dedicados a la ganadería, fueron los que se hicieron notar con los pedidos más duros, y presentaron mociones que pedían volver a los cortes de ruta inmediatamente.
Aunque no lograron el consenso necesario para que se aprobara, la idea no fue totalmente descartada por los productores, que podrían retomarla si persiste la protesta.
"Si no hay medidas del Gobierno, es probable que propongamos un gran corte y una marcha federal a la Capital el 11 de marzo", señaló Cristina Boubée, productora de Azul e integrante de la mesa nacional de autoconvocados.
Si bien en un principio no se realizarán interrupciones del tránsito, los productores señalaron que piensan en la posibilidad de detener a los camiones que circulen por las rutas para realizarles un control de carga y verificar que no transporten granos ni ganado.
El paro, que comenzaría el primer día de febrero, estará acompañado por otras acciones que fueron sugeridas para comunicar el reclamo al resto de la población. Una de ellas es la convocatoria a cacerolazos en las distintas localidades.
"La idea es que puedan participar todas aquellas personas que no pueden acercarse hasta la ruta", explicó Pedro Vigneau, productor de Bolívar e integrante del movimiento de autoconvocados.