Mientras las empresas de fertilizantes y agroquímicos mantendrán hoy una reunión para debatir sobre la exigencia del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para que frenen o posterguen por 15 días los pagos de insumos al exterior, a cambio de poder importar con libertad, el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, salió a alertar sobre las consecuencias que ese tipo de restricciones tendrá sobre la producción agrícola 2011/12.
Si se aplican restricciones a la importación de agroquímicos vamos a tener serios problemas en la calidad de nuestra producción, remarcó Garetto, quien enfatizó que la soja, principal cultivo y generador de divisas del país, necesita muchos fungicidas últimamente y son todos productos o drogas importadas.
Y abundó que en el caso de los fertilizantes, el grueso ya se encuentran el el país, como los macronutrientes, puede que todavía en algunos casos y para algunas producciones se necesite otro fertilizante, dijo Garetto. Y puntualizó: en el caso de los agroquímicos sí es importante (si hay restricción), porque falta todo lo que es la etapa de control de plagas de la cosecha gruesa.
El presidente de Coninagro dijo que no hubo comunicación oficial sobre trabas a la importación de esos insumos. Sin embargo, se supo que Moreno llamó a compañías del sector hizo con otras tantas de otros sectores en su edición del viernes 11 para que suspendieran o postergaran dos semanas los pagos a sus proveedores del exterior, a fin de controlar la fuga de divisas.
Según trascendió, las empresas agroquímicas mantendrán hoy un encuentro para consensuar una postura ante la presión oficial, que se dio de manera informal, lo que aducen en el sector como ocurrió en otros dificulta las explicaciones del caso que deberían darse a los proveedores del exterior para postergar pagos.
Por otro lado Daniel Batlla, presidente de la Asociación Argentina de Protección Vegetal y Ambiental (ASAPROVE), consideró que “no parece una medida muy adecuada, ya que, frenar un negocio tan importante en la Argentina como el de los agroquímicos parece injusto”.
Asimismo, agregó: “Sé que hay una cuestión de fondo del Gobierno de freno a la fuga de divisas, pero considero que se trata de un insumo tremendamente necesario para el campo argentino, que es precisamente el sector más importante para la generación de divisas en el país”.
Batlla consideró que esta medida impulsada desde la Secretaría de Comercio Interior se implementa en plena campaña gruesa, la más esperada por el sector. “No podemos pensar que se puedan reemplazar los fertilizantes importados por fertilizantes argentinos, consideremos el caso del fósforo y que Argentina no dispone en este caso de fuentes de fósforo, por ende, se ve obligada a importar este insumo de parte de países como Marruecos o Rusia”, manifestó el presidente de ASAPROVE.
“No se puede decir que importaremos materia prima y haremos fertilizantes locales, porque primero hay que desarrollar la capacidad para eso, y no es algo que se soluciona de una semana para la otra”, disparó Batlla, y consideró que la Argentina “no tiene un nivel de consumo que justifique una instalación de plantas de agroquímicos”.
Con respecto a la medida, que sería aplicable hasta el 21 de noviembre próximo, Batlla consideró que “prohibir la importación de agroquímicos por 20 días no tiene sentido y genera una situación de angustia y preocupación. No lo entiendo”.
Y finalizó: “los stocks de agroquímicos existen pero muchas veces no se dispone de los mismos en función de la aparición de ciertas plagas; hay veces en que las mismas aparecen en una magnitud no esperada, y se necesita en ese caso de la importación inmediata y urgente para controlar su efecto. Estamos luchando contra organismos vivos, y no se hace previsible su aparición”.
Inquiedudes extranjeras
La movida oficial contra la importación de agroquímicos y fertilizantes causó inquietud en algunos círculos diplomáticos del exterior. A modo de ejemplo, funcionarios de la embajada de Alemania en Buenos Aires hicieron discretas llamadas para conocer más sobre los alcances de la medida e interiorizarse sobre la suerte de gigantes de ese país radicados en la Argentina, como Basf y Bayer.
Según se pudo saberde diversas fuentes, Achim Viereck, consejero de asuntos agropecuarios de la embajada alemana, ayer estuvo activo consultando sobre esta medida.
Si bien Viereck se excusó de hablar diciendo que no tenía "el derecho a dar entrevistas" y que no podía confirmar la información , la noticia ayer trascendió en diversos ámbitos del sector de los insumos.
Lo único que señaló fue que "la embajada debe informarse de si hay problemas" y agregó: "Nosotros siempre estamos en contacto con las empresas".
Fuentes: El Cronista , Agrositio y La Nación