En estos primeros días del mes de octubre se observaron infestaciones importantes de Spodoptera frugiperda, conocida vulgarmente como “oruga cogollera”, en lotes de maíz que se encuentran en los estados de emergencia a 4 hojas, principalmente en los Departamentos Paraná, La Paz, Tala y Federal.
El Centro Regional Entre Ríos emitió un alerta por aparición temprana de la "oruga cogollera" en maíz. Históricamente los mayores daños de esta plaga se asociaban a maíces tardíos. Es probable que el invierno benigno haya favorecido la supervivencia de las pupas de este lepidóptero en los sistemas agroproductivos, y los adultos emergidos de las mismas sean los responsables de la colonización en los primeros maíces sembrados en Entre Ríos.
En cuanto a aspectos biológicos y de manejo de la "cogollera", el informe señala que "las posturas de S. frugiperda son en masa, aproximadamente entre 100 a 150 huevos y cada hembra puede colocar un promedio de 1000 huevos a lo largo de su vida. Los mismos son esféricos, blanquecinos, de 0,5 mm de diámetro e independientemente del estado fenológico del cultivo son colocados sobre las hojas, en la parte media de la planta, preferentemente en el envés y/o en la zona basal de las mismas. Las hembras recubren las posturas con sus propias escamas que le dan un aspecto algodonoso".
El período larval dura en promedio 25 días, aunque la longitud de dicho estado de desarrollo está fuertemente condicionado por las temperaturas ambientales. Para pupar se entierran en el suelo, entre 3 a 5 cm de profundidad, donde forman una cámara pupal, en la cual permanecen por 10 días hasta la emergencia de los adultos. El ciclo completo dura aproximadamente entre 35 y 40 días.
"Las larvas de la oruga cogollera realizan diferentes tipos de daños físicos a la planta, y su incidencia dependerá del estado fenológico del cultivo, de los niveles de abundancia de la plaga y su tamaño (larvas chicas o grandes), del grado de parasitismo. De acuerdo a observaciones realizadas en lotes de maíz se estaría omportando como (i) cortadora, produciendo un corte en la base del tallo de plantas jóvenes provocando su quiebre y comprometiendo el stand de plantas; (ii) defoliadora, consumiendo tejido foliar. También pueden dañar la yema apical o “cogollo”, siendo éste el tipo de daño más tradicional" señala el informe.
A su vez, el informe del INTA destaca que las trampas de luz que integran el Sistema de Alerta capturan deficientemente los adultos de S. frugiperda. Por esta razón, investigadores del CICyTTP (CONICET Diamante) y de la EEA Paraná del INTA se encuentran estudiando la atracción de machos de este lepidóptero plaga a diferentes composiciones feromonales con la finalidad de identificar aquella que pueda utilizarse en forma masiva en un futuro próximo. Las trampas con feromona podrían contribuir a detectar en forma temprana la presencia de esta plaga y sus niveles poblacionales en los sistemas agroproductivos de Entre Ríos.