Campo en Acción se hizo presente en el lugar y dialogó con el Médico veterinario Alejandro Lis quien se refirió en su disertación a la dura realidad del campo, a las condiciones que lo atraviesan y remarcó la necesidad de concientizar al productor de recriar terneras en los campos ya que son las hembras las que producen leche.
En otra instancia, el especialista hizo énfasis en dos conceptos muy importantes y estrechamente relacionados que son la salud humana y la salud animal: “No hay ninguna posibilidad de que lo que generamos en el campo -que va a ser para el consumo humano- no lo empecemos a cuidar, cuando una de las grandes ganancias de valor que podemos tener es generar alimentos sanos.” En este sentido destacó que “sino generamos alimentos sanos, vamos a tener problemas de consumo”.
En el transcurso de su disertación el veterinario aportó un dato que llamó la atención sobre la cantidad de tambos que tenía nuestro país hace unos años. “Cuando empecé a trabajar había más de 35 mil tambos, mi hijo cuando empiece trabajar solo va a haber de 7500/8000”- señaló. Además agregó que no hay forma de revertir los daños producidos por las crisis económicas y los fenómenos climáticos, de esto devienen lo más grave que es el desplazamiento de cientos de familias a los pueblos en búsqueda de trabajo y con ello la desaparición de cientos de actividades productivas.
Por último, consultado por su forma de pensar un patrón de crianza, Lis sostuvo que habría que buscar conceptos comunes, por ejemplo, una ternera debe pesar a los entre los 60 a 90 días 110 kilos, estar llegando al peso para entrar a servicio entre los 14 /15 meses y llegar al 90% al parto y eso solucionaría un montón de cosas. Además señaló que nuestra provincia tiene como principal desafío la planificación de modelos de producción.
Por otra parte dialogamos con Luis Manuel Lancina, conocido como “Manuco”, un conocido amigo, productor tambero de la zona de Crucecita Tercera, ubicada a unos 52 kilómetros del departamento Nogoyá.
“Manuco” contó que su padre compró animales en el año ´73 y le dejó 3 vacas lecheras. A partir de allí siguió trabajando en el tambo hasta el día de hoy junto a dos de sus hijos.
“Nosotros nos dedicamos al tambo-quesería. Hemos trabajado toda la vida en mejorar la producción de queso, se busca técnicas nuevas, tratando de respetar siempre las normas que se elaboran”- comentó el productor.
Consultado sobre cómo ve la actividad del sector tambero, señaló que ha habido años buenísimos, pero con la suba del precio del maíz y de los alimentos se notó un parate. Pese a esto, se mostró esperanzado de que los precios de la leche mejoren y los productores que fueron afectados por las inundaciones puedan volver a producir.