Las anomalías en los vientos del oeste "en niveles bajos continuaron tornándose mejor establecidos sobre partes del océano Pacífico ecuatorial", sostuvieron.
El Niño, fenómeno climático que puede traer lluvias a las regiones agrícolas, se fortalecía en un grado débil, según reflejan las anomalías del contenido calórico en la sub-superficie oceánica del Oceáno Pacífico Ecuatorial.
El informe del Centro de Predicciones Climáticas (CPC) que reúne en Estados Unidos distintos seguimientos del ENSO (Niño-Niña)espera que el Niño se "fortalezca y permanezca hasta el invierno en el Hemiferio Norte" lo que significa el verano
austral.
Las condiciones débiles de El Niño persistieron durante agosto de 2009, a medida que las temperaturas de la superficie del mar se mantuvieron por encima del promedio a través del Océano Pacífico ecuatorial, según el informe.
Cuando el agua del Pacífico bajó de temperatura surgió una Niña que por tres períodos consecutivos afectó a Argentina y causó desastres ambientales y ecológicos que se reflejaron en la actividad agropecuaria.
"Consistente con este calentamiento, los índices recientes de la temperatura de la superficie del mar de la región de El Niño estuvieron entre 0.7° C a 1.0° C lo que significa anomalías del contenido calórico en la sub-superficie oceánica", indicaron los reportes.
Las anomalías en los vientos del oeste "en niveles bajos continuaron tornándose mejor establecidos sobre partes del océano Pacífico ecuatorial", sostuvieron.
Estas señales oceánicas y atomosféricas reflejan "una continuación de un débil El Niño".
La mayoría de los modelos de pronósticos para el fenómeno sugirieron que El Niño alcanzará al menos un fortalecimiento moderado durante el otoño del Hemisferio Norte, que corresponde a la primavera argentina.
No obstante, observaciones y tendencias actuales indican que El Niño alcanzará su punto máximo con fuerza moderada en el verano argentino cuando se define la cosecha de granos gruesos.
El Panorama Climático semanal de la Bolsa de Cereales que realiza el experto Eduardo Sierra aseguró que hasta el 15 de septiembre próximo el clima estará signado por frío seguido por temperaturas en ascenso y precipitaciones sobre el ángulo nordeste del área agrícola nacional.
La perspectiva comenzará con vientos del sector sur, que mantendrán la temperatura por debajo de lo normal, con riesgo de heladas sobre el sur del área agrícola nacional.
"Las precipitaciones se concentrarán sobre el ángulo nordeste del área agrícola nacional, siendo escasas sobre el resto", analizó.
Hacia mediados de la perspectiva, los vientos del sector norte provocarán un moderado ascenso de la temperatura.
Los fenómenos meteorológicos ocurridos alrededor de la fecha de la tradicional tormenta de Santa Rosa pusieron en marcha un mecanismo de cambio que apunta a finalizar la prolongada sequía que afectó las dos campañas agrícolas precedentes.
Sin embargo, para Sierra la transición será a un ambiente con precipitaciones abundantes, que favorecerá el avance de la cosecha gruesa 2009/2010.
Durante las próximas dos perspectivas se espera una pausa en las lluvias que, probablemente, vuelva a retardar el proceso de recarga de humedad en los suelos.
"Por esta causa, es muy recomendable un cuidadoso manejo del agua del suelo, evitando que las malezas consuman la humedad caída en las dos semanas precedentes", dijo el especialista.