Oncativo. Quienes traspasan el pórtico de Agroactiva, con lo primero que se encuentran en el ingreso a "la Agrópolis" de 90 hectáreas es con las cosechadoras. Su ubicación preferencial, casi como anfitrionas, no es un capricho de los organizadores. Sus fabricantes han pagado por ese lugar, por considerar que el vehículo será estratégico en los próximo años en la agricultura nacional.
En la urbanización, levantada en el establecimiento Don Juan y en la que convivirán hasta el domingo mil expositores vinculados al sector agropecuario, una docena de fabricantes de cosechadores exhiben más de 20 modelos. La novedad: es que cinco de ellas John Deere, Case, Massey Ferguson, Agco Allis y Vassalli trajeron nuevos modelos para la 13ª edición de la exposición internacional, la quinta consecutiva que se hace en suelo cordobés. La tendencia: todas están equipadas con el sistema de trilla axial, una opción que crece en el mercado argentino, en la búsqueda de una recolección más eficiente.
Si bien el equipamiento de trilla axial hizo su debut en el mercado interno en cosechadoras de gran porte (clase siete y ocho, con 35 pies de labor, más de 10 mil kilos en la tolva y una potencia superior a los 300 caballos de fuerza), con la mira puesta en atender la demanda de los grandes productores y los contratistas, las fábricas han comenzado a incorporar el sistema en vehículos de mediano porte.
"Hace tres años, en el mercado argentino sólo se vendían el 15 por ciento de máquinas axiales; ahora, esa proporción se elevó al 60 por ciento. El sistema ya tampoco es exclusividad de los grandes productores y de los contratistas; ahora también pueden acceder los medianos agricultores", admitió a La Voz del Campo Diego Feldman, gerente de Marketing de John Deere.
Nuevos integrantes. Precisamente, la tradicional marca del ciervo tiene en su modelo 9560 a la menor integrante de su familia STS. Se trata de una cosechadora de capacidad intermedia (con un motor de 265 caballos de fuerza y una capacidad de tanque de 8.800 litros) con la que la multinacional estadounidense espera que el productor mediano pueda pegar el salto y pasarse a un vehículo axial. Al igual que toda la línea 50 y 60 de cosechadoras STS, el flamante modelo, que ya está disponible en Argentina, brinda al productor altos rendimientos de trabajo y capacidades de trilla.
En materia de precios, las cosechadoras axiales medianas parecen ser el trampolín justo para que el productor pueda pasar de un vehículo con trilla convencional al sistema con rotor. "Antes las diferencias de precio entre una cosechadora convencional y una axial llegaban al 50 por ciento; ahora, con los equipos medianos se reduce al 25 por ciento", comparó Feldman.
La menor de la familia STS es es fabricada en Estados Unidos, aunque a partir de 2008 se confeccionará en Brasil y estará equipada con lo motores que la fábrica produce en Granadero Baigorria. En esta planta, John Deere tiene previsto desembolsar en los próximos años una inversión de 30 millones de dólares, para aumentar su producción de motores.
Con la misma estrategia de ganar mercado entre los productores medianos, Case pondrá a disposición para la futura campaña agrícola al modelo Axial Flow 2388 Special. La máquina que hace su debut en Agro Activa es una versión más económica que la 2388 (clase 6) y ofrece la posibilidad de trabajar a 25 pies.
"Este modelo es ideal para aquellos que quieren acceder a su primera cosechadora axial con sistema de trilla axial con el precio más competitivo del mercado", explicó Pablo Berretti, gerente de territorio en Córdoba y Santa Fe de Case.
La máquina tiene un motor de 284 caballos de fuerza, una tolva con capacidad para 8.100 litros. Además de mantener las mejoras que fueron introducidas en el último año en su hermana mayor, la Axial Flow 2388: acople rápido de plataforma, llave de corte general, regulación de zarandas desde el lateral y filtro de aire en el lateral.
Case reúne una amplia gama de máquinas con equipos axiales, que van desde los 284 a los 450 caballos de potencia y de 10.200 a 12.340 litros de capacidad de tolva.
Agco Allis también llegó hasta el establecimiento Don Juan con estrenos. Se trata de la cosechadora axial Gleaner R75 CDF, equipada con un motor de 375 caballos de fuerza, con plataforma flexible de 30 pies y una capacidad de tolva de 11.629 litros. Como comercializadora de la marca estadounidense Challenger, presentó además en su stand a la "gigante" CH 680 de 425 caballos de potencia, dotada con una tolva de 12.334 litros. Cuenta con equipamiento inteligente: el sistema de agricultura de precisión Fildstar (estándar) y el monitor de funciones GTA Dos.
Desde Firmat, Vassalli Fabril llegó a Agro Activa con su flamante cosechadora axial. Luego de cuatro años de trabajo y de perfeccionamiento de un prototipo que trabajó en forma experimentan en las últimas dos campañas, la empresa que lidera las ventas de cosechadora de construcción nacional lanzó comercialmente su modelo AX 7.500. Un motor Cummins de 330 caballos de fuerza es el encargado de darle la capacidad de trabajo al vehículo. La tolva es capaz de manejar un volumen de hasta 4.880 kilos. La descarga se realiza a través de un sinfín ubicado en la parte superior del tanque, que trabaja a 70 litros por segundo.
En New Holland, la estrategia de mercado para las axiales sigue estando en el segmento de las cosechadoras de clase siete y ocho. "Los grandes productores y los contratistas prefieren los modelos axiales porque le ofrecen un sistema que es más eficiente en la recolección de granos y brinda más capacidad", resumió Gustavo Candellero, gerente comercial de New Holland. A su juicio, la falta de potencia que tienen los vehículos clase cinco y seis les impide trabajar con sistemas axiales. "Entre una convencional de 300 caballos de fuerza y una axial de igual potencia, la productividad es menor en el sistema de rotor", ejemplificó José Cansiani, gerente de clientes especiales de la empresa.
Radiografía. Con la incorporación en los últimos tres años de 7.400 cosechadoras, Argentina mejoró la disponibilidad de un implemento que es insustituible en momentos claves.
La actualización del parque, en cantidad y calidad, también hace que se reduzcan las pérdidas en precosecha. Sin embargo, el indicador de reposición debe seguir activo. Si el objetivo es llegar a una cosecha de más de tres dígitos en las próximas dos campañas, la tendencia de reposición no debería ser menor a las 1.800 cosechadoras al año, coinciden industriales y especialistas del Inta.
En el primer trimestre del año, la venta de cosechadoras mostró los mejores números de los últimos años. En facturación, el período enero-marzo fue el mayor desde 2002, con ingresos por 355 millones de pesos. En ventas, las 764 unidades sólo fueron superadas en los últimos seis años por las adquisiciones que se hicieron en el primer trimestre 2004, cuando se vendieron en el mercado interno 1.146 vehículos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Para lo que resta del año, las expectativas son favorables. El mercado de granos también muestra señales positivas que podrían traducirse en más negocios para las industrias. Si bien es muy prematuro hablar de la tendencia comercial agrícola para el 2007/08, pero la tendencia es firme. "Basta con mencionar que hasta el 31 de mayo se llevaba vendido tres veces el tonelaje anotado el año pasado para esta misma fecha en todos los productos del complejo soja: 553 mil toneladas en soja equivalente", sostienen desde la Bolsa de Comercio de Rosario. El escenario se perfila para que las cotizaciones internacionales motiven a una mayor área sojera 2007/08 en el país, según proyectan los industriales de la maquinaria agrícola.