Cada vez más, en la Argentina se observan diversas experiencias cuyo objetivo es que, de una u otra manera, el productor le agregue valor a los granos producidos.
En forma silenciosa, muchas de esas experiencias aportan pistas para quienes están interesados en debatir sobre la necesidad de alcanzar nuevos grados de elaboración para las commodities que se producen en el país.
Un informe preparado por el INTA Precop (Proyecto Eficiencia de Cosecha y Poscosecha), cuyos técnicos realizaron el año pasado una gira por diferentes establecimientos agropecuarios, da cuenta de varios casos: desde biodiésel hasta la transformación de granos en pollos y cerdos, proyectos que tienen base en numerosas zonas productivas.
Negocio avícola
En el trabajo del INTA, una de las historias que se mencionan es la de la Cooperativa Unión Agrícola Avellaneda, del norte de Santa Fe. La entidad cuenta con 2086 socios, la mayoría mixtos (que combinan la agricultura con la ganadería); de ellos, aproximadamente 1000 son activos. Entre otras unidades de negocio, tiene una destinada a la avicultura, actividad que viene creciendo notablemente en los últimos años tanto en el mercado local como en el externo.
Después de la producción a campo, el sistema cooperativo contempla la industrialización primaria con la transformación de los granos en productos balanceados.
Luego sigue con la producción de pollitos bebé, la industrialización en un frigorífico de pollos automatizado y se cierra con la llegada del producto a las góndolas de los supermercados.
En realidad, en 1972 se inició la integración avícola con la participación de 98 productores. Y se formó Enercop, una empresa que forma parte de la estructura de la Cooperativa Unión Agrícola Avellaneda.
"A Enercop la integran 48 productores, de los cuales 44 son, además, agricultores (para ellos la avicultura es una actividad secundaria). La sección avícola tiene una verdadera integración vertical y el proceso es completo", señala el trabajo.
De hecho, Enercop tiene las granjas de reproductores, la planta de incubación, la planta de alimentos balanceados y la planta de procesamiento. Entrega a los productores el pollito bebé, el alimento, los productos veterinarios y le brinda asesoramiento y seguimiento sanitario de los pollos en engorde, dice el informe.
Proyección de la empresa
"Tienen una planta de alimentos balanceados, granja de progenitores, planta de incubación de 1200 metros cuadrados con una capacidad de 150.000 huevos semanales, cría y engorde de pollos, planta procesadora (faena, acondicionamiento y cámaras frigoríficas), llegando al mercado interno en forma directa (la distribución se hace en camiones propios con cámara de frío) en la región del NEA", comentan los técnicos del INTA.
La producción de pollo de la cooperativa representa el 0,6 por ciento de la producción avícola nacional.
"En el último ejercicio la producción fue de 2.858.716 pollitos bebé, con un rendimiento en planta del 79,9 por ciento. El objetivo es llegar a producir el uno por ciento de la producción nacional", señalan en el trabajo.