Competencia de China

Afirman que la industria aceitera necesita más soja

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Las principales razones de la escasez de soja para la industria son: la competencia con China, país al que le conviene importar materia prima por su gran capacidad de molienda interna, y el crecimiento que ha tenido la industria en los últimos años.

Los directivos de la industria procesadora de oleaginosos, que fabrica principalmente harina y aceite de soja y girasol, dicen que el sector no está pasando por un buen momento económico. Así lo señalaron los empresarios durante el encuentro realizado el miércoles con motivo del 122° aniversario de la Bolsa de Comercio local.

Desde las principales compañías que tienen sus plantas en esta ciudad, y desde la Bolsa de Comercio, que comercializa el 45% de granos del país, se asegura que los márgenes de ganancia por tonelada de productos derivados son mínimos, o que directamente son negativos.

Un informe de esa entidad rosarina indica que durante junio el margen fue del 6,7%. Aunque bastante mejor que el 1,6% de pérdida de diciembre pasado, analistas e industriales afirman que la cifra sigue siendo inconveniente para el negocio.

Capacidad ociosa

"A estos bajos márgenes se le suma una capacidad ociosa de las plantas, que en algunos casos ronda el 40% y que incide negativamente en los gastos de estructura", dijo Rogelio Pontón, director de informaciones y estudios económicos de la Bolsa rosarina.

Los directivos de las empresas apuntan que para poder mejorar el negocio global, diluyendo los altos costos fijos de sus fábricas, necesitan más volumen de soja de la que hay disponible, para así lograr ganancias sobre la base de una mayor cantidad de toneladas de harina y aceite.

"Hoy ninguna planta está trabajando a más del 70% de su capacidad; varias trabajan a pérdida pero no pueden parar", afirma Fernando Rivero, gerente de la sucursal Rosario de la Asociación de Cooperativas Argentinas, empresa que en su terminal portuaria posee depósitos de granos, aceites y fertilizantes, y que para fin de este año pondrá en marcha un muelle para descarga de granos y fertilizante sólido.

"La solución es importar soja de Brasil y Paraguay para abastecer la industria local, pero hoy es antieconómico porque el sistema tributario formulado por el Régimen de Admisión Temporaria es inadecuado, entonces las retenciones se comen el valor agregado", dijo Hugo Daniel Vázquez, gerente comercial de Cargill.

Si bien para este año la importación de soja rondaría las 700.000 toneladas, el negocio de esos granos no es la industrialización sino el transbordo directo desde barcazas provenientes de Paraguay a buques de ultramar que zarpan desde Rosario.

En la zona, 70 kilómetros a la vera del río Paraná, existen doce plantas en condiciones de procesar 130.000 toneladas diarias de grano, lo que resulta el 80% de la capacidad nacional, que puede moler anualmente 48 millones de toneladas.

Este año se calcula que pasarán por las fábricas sólo 36 millones de toneladas de soja, girasol y, en menor medida, maní. A pesar de esta distorsión, los industriales siguen creciendo: Dreyfus anunció la construcción de una planta para procesar 8000 toneladas diarias; Cargill también está levantando una con capacidad para 6500 toneladas, y Vicentín y Glencore apuntan a los biocombustibles invirtiendo en otra nueva fábrica.

Las principales razones de la escasez de soja para la industria son: la competencia con China, país al que le conviene importar materia prima por su gran capacidad de molienda interna, y el crecimiento que ha tenido la industria en los últimos años, superando al de la producción de granos.

El impacto de la exportación de soja en la industria local fue uno de los temas preponderantes que el presidente de la Bolsa de Comercio, Jorge Weskamp, expresó en su discurso. "Una vez más reiteramos nuestra decepción por la falta de adecuación del Régimen de Admisiones Temporarias para posibilitar la introducción de granos oleaginosos de países del Mercosur y aprovechar a pleno nuestra capacidad industrial", dijo Weskamp, quién también hizo hincapié en las obras de infraestructura de la Hidrovía Paraguay- Paraná.

También asistieron el gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, el Secretario de Agricultura, Miguel Campos, y el intendente local, Miguel Lifschitz, entre otros.

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