Lucas Laraquy, del Departamento de Planeamiento Estratégico de AFA, dio una conferencia días atrás en el marco de las jornadas de cooperativismo agrario organizada por la Unidad de Vinculación Institucional de la UNR con el Agro (Uvisa) en la que contó los proyectos de la cooperativa con base en Rosario.
Según los números de Laraquy, con 102 plantas de acopio y capacidad de almacenaje de 3 M de toneladas, “y proyectos para seguir aumentado en base a al extensión de la frontera agropecuaria y la compra de plantas que acopiadores están sacando a la venta”, AFA comercializa 4.300.000 toneladas al año, de los cuales 2.700.000 son de soja.
La cooperativa, dijo, exporta directo el 20% del volumen comercializado (800 mil toneladas en el último año), “aunque esa cifra final varía según cómo den los márgenes del año”. Por ejemplo, según el balance 2008/2009, AFA tuvo un excedente de $68.716.298, de los cuáles la exportación directa fue lo que más generó ($24.800.267). Además, vende $3M al año en fertilizantes, semillas y agroquímicos, y en los últimos 6 años concretó inversiones por u$s 110 M en infraestructura.
“Cuanto más cerca estamos de la producción menor es la rentabilidad y por eso la cooperativa sirve además de la escala para darle fuerza al productor en la negociación de venta- para poder canalizar las inversiones que le agreguen mayor valor a la producción del grano”, señaló Laraquy.
“La industrialización es lo que hace la diferencia y la mejor forma de defender el precio del grano, además de tener espalda para venderlo mejor, es agregándole valor; y si bien hoy se habla mucho y tomaron fuerza las inversiones de AFA para generar valor, se trata de un principio que está en su génesis, como la conveniencia para el productor de acopiar y exportar directo eliminando los gastos de intermediación que le quitan eficiencia”, agregó.
En ese marco, Laraquy mostró una tabla de cómo el valor del grano aumentaba en la medida que se generaba más valor. “Hoy un muy buen precio de venta para la soja es de u$s302 la tonelada, pero si le hacemos una primera elaboración y sacamos aceite crudo el valor es de u$s369 (diferencial de u$s 66), y si lo refinamos obtenemos un valor de venta de u$s 378 (diferencial de u$s 96), para llegar a u$s 395 (diferncial de u$s 16,4) si lo vendemos envasado, por lo que el diferencial acumulado con el grano fue de u$s 83”, explicó.
Pero eso no es todo. “A la hora de analizar el valor de la tonelada según el grado de industrialización, vemos que si se hace balanceado con el pellet, saltamos a u$s416 por tonelada, y si a ese balanceado lo usamos en el feedlot se llega a los u$s 418, y si el animal se faena en el frigorífico alcanzamos los u$s 442, para finalmente alcanzar los u$s 494 si se lo comercializa al público en carnicería propia”, agregó.
Ese fue el puntapié para que Laraquy explique que en materia de negocios ganaderos la idea de AFA es integrar la producción como lo hizo con la soja (donde tiene la aceitera los Cardos y la planta de refinación y envasado ex Aceitera Litoral) para “llegar del campo a la mesa”.
“Hoy AFA comercializa 54 mil cabezas al año de ganado (en remates propios y en el Mercado Ganadero de Rosario), tiene una planta de alimentos balanceados de 2.000 toneladas al mes en Arteaga (que vendió por 2.5M de toneladas en 2010), un feedlot para 2.000 animales en Arequito, y un frigorífico en Entre Ríos que puede faenar 700 cabezas al mes, y dentro de los objetivos del plan estratégico acordado en octubre pasado está el de abrir o comprar una cadena de carnicerías para tener locales propios de venta al público y poder estar así en todos los eslabones de la cadena”, dijo.
“Así como en el caso del aceite, la idea de AFA en la ganadería es avanzar de a poco, gradualmente, y con pasos firmes. De hecho, el frigorífico que se compró es chico, y el feedolot es mucho más chico de lo que AFA podría desarrollar. Y no se piensa en abrir o comprar una cadena nacional de carnicerías, sino de hacer pie en ese negocio, conocerlo, empezar con algo chico para después, si resulta, expandirse fuerte en toda la cadena ganadera”, agregó Laraquy.
“Estar en todos los eslabones de la cadena es beneficioso porque al productor, además de rentabilidad, le trae estabilidad. Sirve para compensar los márgenes negativos que puede dar un eslabón en un determinado año, y en el caso del ganado es interesante ver hoy el diferencial acumulado que genera la carnicería, ya que en la actualidad al valor del grano sólo se suman u$s 26 entre el balanceado para el feedlot y el anima faenado, mientras que del frigorífico a la carnicería hay un diferencial de u$s42; y se le obtiene a la media res el 20% sobre el precio del mercado”, resaltó finalmente el especialista de la cooperativa.
Fuente: Punto Biz - Mariano Galíndez