"Falta combustible para la producción, y lo cierto es que el campo nunca estuvo bien abastecido y en esta época se comienza a notar mas debido a que se intensifican los trabajos de cosecha de la fina y siembra de la soja de segunda", expresó Alberto Frola, presidente de la entidad.
Frola aseguró que no se quiere imaginar "cuando en febrero comiencen los trabajos de cosecha de la gruesa, donde el requerimiento será mayor".
En un comunicado, la entidad destacó que esta situación "se viene repitiendo para esta época en los últimos años".
La escasez, la despareja distribución y los precios variables entre provincias y aún entre distritos, son situaciones con las que debe lidiar el productor en momentos en que la disponibilidad de combustible es vital, se dijo.
Explicó que la dificultad de no conseguir volúmenes de 2 mil a 3 mil litros en épocas de siembra o cosecha significa poner en riesgo la producción, ya que las maquinarias de gran porte, como las cosechadoras, pueden consumir 500 litros por día.
El sector agropecuario es el principal consumidor de gasoil del país con una demanda anual superior a los 4.000 millones de litros, por lo que CARBAP expresa su preocupación ante la reiterada falta de planificación en materia energética.
Afirmó que "recae en el constante resurgimiento de restricciones en el aprovisionamiento de combustible en momentos claves para la agricultura".
También recordó que desde el 2004 "viene recurrentemente denunciando restricciones y faltantes de gasoil en determinadas épocas del año".
"Paradójicamente desde el Ministerio de Planificación Federal de Inversión Pública y Servicios se ha hecho siempre caso omiso a los constantes reclamos del sector", recordó.
Para CARBAP, "hay mucho en juego, el interior productivo depende de la correcta provisión de combustible y necesariamente el Estado debe intervenir planificando y previniendo para evitar el desabastecimiento que impide que el motor productivo nacional, que es el campo, siga funcionando".
Fuente: NA.