El sorgo continúa siendo el principal cereal de importancia en muchas partes del mundo por su resistencia a la sequía y las altas temperaturas. En nuestro país la importancia del sorgo como parte integrante de un sistema de producción radica en la utilización como grano y forraje para alimento animal y como parte esencial de un sistema de rotaciones para mantener la productividad y estabilidad estructural del suelo. Su inicio data desde 1950, expandiéndose rápidamente hasta 1970.
En este sentido, el Ing. Agr. Alberto Cragnaz, Responsable de Desarrollo de la empresa, comentó: “La Argentina, como país productor de sorgo, tuvo 4 millones de hectáreas en la década de 1970 y luego prácticamente desapareció al ser un cultivo asociado a la ganadería. Nosotros estamos tratando de recuperar el potencial de rendimiento que el cultivo tiene y la posibilidad que tiene para el desarrollo ganadero, tanto para la producción de carne como para la producción de leche”.
A su vez, Cragnaz comentó que “el año pasado se hizo en Tandil un Congreso Internacional de Lechería, donde participaron países como Nueva Zelanda, Estados Unidos, Australia, países europeos, latinoamericanos y Argentina. Uno escuchaba de la industria que tenían temor de no tener más leche. La industria tiene una capacidad instalada y el productor tambero esta reduciendo cada vez más su participación, ya que la rentabilidad no va al mismo ritmo y a veces la industria no puede seguir con la misma rapidez que el mercado le demanda. Entonces el sorgo aparece como un elemento seguro para sostener una ganadería prospera y productiva”.
Durante la Jornada a Campo sobre Ruta Nacional Nº8 en cercanías a Venado Tuerto, AdSur mostró las ventajas de los materiales comerciales y además presentó las nuevas semillas hibridas que estarán en el mercado próximamente, a la vez que adelantan los temas en los que están trabajando.
“Tenemos una cuota en el mercado que para nosotros es interesante, cuatro tipos de materiales bien definidos: los graníferos, los dobles propósitos (que son graniferos, pero que a la vez sirven para silo), azucarados (que se usan como diferidos o sileros) y forrajeros para pastoreo directo. Con estos materiales, desde la empresa buscamos estabilidad y comportamiento ante diversos ambientes. Para ello, tenemos un programa de mejoramiento para el cual contamos con múltiples estaciones de testeo en diferentes puntos del país, donde observamos el comportamiento de un mismo material ante diferentes condiciones” remarca Cragnaz mientras recorre los lotes de sorgo con materiales como AD-64 y AD-80 junto a Campo en Acción.
Por su parte, Martín Anzola, Responsable Técnico de Ventas para el Nea y Noa, sostuvo que la empresa cuenta con dos nuevos materiales: “Uno de los materiales es un hibrido sin tanino que nos venían solicitando, sobre todo en la provincia de Entre Ríos destinado fundamentalmente para la cuestión comercial de aves”.
AdSur con nueve años en el mercado de la semilla se ha caracterizado por poseer un equipo integrado. “Es una satisfacción el equipo de gente que se armo durante estos años, por el conocimiento del negocio y el objetivo que nos habíamos propuesto en un comienzo. Nos sentimos orgullosos” comentó a Campo en Acción el Ing. Agr. Daniel Pizzio, Presidente de la firma.
Según su titular, la oficina administrativa se encuentra ubicada en Venado Tuerto (Santa Fe), lugar en el que funciona el área corporativa. Los campos de producción se encuentran ubicados de acuerdo a las distintas zonas que requiere la firma y los lotes de observación de los materiales distribuidos en siete puntos estratégicos del país. El área de investigación está en etapa de vivero en la localidad de Pergamino. Mientras que el equipo comercial trabaja con un sistema asistente, técnico y comercial distribuido en distintos puntos del país y en algunos países limítrofes.
Sorgo, mirada por su desarrollo
El año en la región, según Anzola, vino complicado en cuanto a la siembra. “Se ha estado sembrando sorgo prácticamente hasta mediados del mes de enero, con una disminución en la superficie destinada al cultivo. Lo que hoy vemos de sorgo es el aumento producido año tras año, ya que el productor hoy lo vuelve a tener en cuenta y empieza a ver que el sorgo ha cambiado. Hoy tenemos numerosas nuevas variedades las que el productor puede elegir”.
Respecto a las cuestiones agronómicas para aquellos productores que hacen silos, Anzola comentó: “Si bien un sorgo granifero sirve para hacer silo, la firma cuenta con sorgo como el AD-86 que es exclusivamente silero, que permite mucho volumen y muy buena cantidad de grano. Después tenemos materiales como el sucrol que también sirve para silo y también posee alto contenido de azucares especialmente para bioetanol”.
Tres años como usuario de AD-86 produciendo ante diversas situaciones climáticas, el Ing. Agr. Ariel Sorribes, productor agropecuario de Cavanagh, provincia de Córdoba, comentó que usa este material especialmente para silaje, destinada a producción ganadera. “Fundamentalmente para mantener carga en el planteo de cría y para que aporte fibra en el feed lot. Antes solo cultivaba maíz con resultados muy distintos”. Y añadió que optó por el cultivo de sorgo, con el cual logró el primer año rindes promedios de más de 60 toneladas por hectárea, el segundo año la seca atrasó la floración y cuando la lluvia volvió, el cultivo rebrotó logrando un rinde de 58 toneladas. Y este año fue débil, ya que el sorgo venía muy bien y lo agarró el estrés justo cuando estaba panojando, provocando un promedio de 50 toneladas por hectárea.
En cuanto a las ventajas, desde el punto de vista agronómico, el Ing. Sorribes manifestó: “Las ventajas esta dentro del planteo de rotación, donde hacemos trigo/soja/maíz, reemplazamos algunas hectáreas de maíz por sorgo, para mantener la rotación de gramíneas. A su vez, se está desocupando temprano el lote como para entrar con una pastura o verdeo invernal para seguir la cadena forrajera”.
Mariano Lindón, Gerente Comercial, comentó que la empresa se encuentra en pleno crecimiento con productos más afianzados en el mercado. “Hemos llegado a lugares que nos quedaban. Este año hemos podido afianzarnos en los mercados de Bolivia y Uruguay con semillas de sorgo. Hemos terminado muy buen el año”. Y agregó: “El productor puede elegir estos materiales, están seleccionados por su potencial y su adaptabilidad a las distintas zonas”.
De la redacción de Campo en Acción