El mercado internacional de soja muestra las siguientes características: perspectivas de muy buena oferta, con cosechas récord de EE.UU., Brasil (63 millones de toneladas) y de la Argentina (más de 50 mill./t), y una fuerte demanda de China y de otros países importadores. A estos fundamentos propios del mercado se agrega otro externo que justifica las subas de las últimas semanas: el ingreso de dinero fresco proveniente de los mercados financieros. Diego de la Puente, de la consultora Novitas SA, explica que "los recursos salen del circuito bancario de EE.UU. (donde se ofrecen tasas de interés de 0 a 0,25% anual) y se acercan al mercado de granos y de otras commodities buscando hacer diferencias". Es decir, hay una demanda especulativa que sube el valor de la soja, pero cuyo futuro está condicionado por la política financiera estadounidense. "Si las autoridades monetarias de ese país resuelven subir la tasa de interés y absorber dólares, y el billete se revaloriza, los precios de las materias primas pueden dejar de tener este viento de cola que reciben actualmente", advierte.
El clima alcista del mercado internacional puede tener una contracara en el mercado interno. "Si se concreta la gran cosecha esperada y muchos productores deben vender a cosecha para cancelar alquileres, pagar tarjetas agropecuarias, etcétera, puede generarse un gran descuento en las cotizaciones domésticas respecto de las de Chicago", adelanta el consultor. También puede influir el comportamiento de los compradores, principalmente de China. En los últimos cuatro meses, los principales importadores adquirieron el 81% del volumen que EE.UU. tenía previsto vender en 12 meses. "Si se toman un respiro en el momento en que ingresa la cosecha en Sudamérica, los precios pueden retroceder", anticipa.
¿Qué hacer frente a ese panorama? Hoy el mercado ofrece US$ 240-245 por tonelada a cosecha. "Son valores para no desperdiciar, sobre todo en los casos en que no se tenga nada cubierto y se deba vender una proporción grande de la producción a cosecha", aconseja De la Puente. Quien resuelva cubrirse tiene varias opciones. La más básica es vender un futuro o tomar un forward sin hacer nada más. Una mejor alternativa puede ser vender un futuro y comprar un call para julio en adelante en Chicago -cuando comienza el mercado climático- para cubrirse ante eventuales alzas. Otra posibilidad es comprar un put de US$ 232, con 7 dólares de prima, y otra más compleja, comprar un put y vender un call a US$ 260, lo que le pone un piso de US$ 225 y un techo de US$ 253.
La Nación - Carlos Marín Moreno