La miel, objeto del trabajo del apicultor, es conocida desde muy antiguo y tiene numerosas propiedades medicinales y regenerativas. De la proverbial laboriosidad de las abejas se obtiene no solamente la miel, sino el propóleo, la jalea real y la cera.
Entre Ríos cuenta con cerca de 4.000 apicultores, en su mayoría pequeños, con un promedio de 300 a 500 colmenas por productor.
Actualmente, la apicultura pasa por un momento grave a nivel mundial, ya que por causas no del todo seguras, posiblemente los agrotóxicos neonicotinoides o una infección virósica, están matando las abejas. A pesar de esto, Entre Ríos es la segunda provincia productora de miel, y en los últimos años ha aprovechado el nacimiento de nuevos canales de ventas como las ferias, la artesanal directa y las artesanales que, respetando las normas sanitarias, permitieron llegar al mercado interno con productos fraccionados.