“Desde la campaña 2000 hasta la última, los rindes promedios de trigo en los últimos 13 años en la provincia son e 26 quintales, según los datos del SIBER. Hubo cinco campañas que se ubicó por debajo de ese valor” comentó el Ing. Agr. Pablo Fontanini, miembro del SIBER.
Según el especialista, el ciclo 2010/11 fue la mejor campaña en cuanto a precipitaciones. “Si uno observa de cómo fue la evolución de las lluvias en momentos previos a la siembra (meses de febrero, marzo y abril, donde se produce generalmente una recarga de los perfiles) hasta cuando llego a floración observamos que en años de sequía 2008/09 llegado a octubre llovió 400 mm, siendo que la media está en 700 mm. Hay un desfasaje de 300 mm, con una situación muy severa en mayo que se tienen 200 mm versus a los 400 mm que es el acumulado habitual”.
Acerca de la situación actual, Fontanini expresó: “Venimos de un febrero-marzo muy parecido a la seca de 2008/09, pero que se recompuso en lo que fue en abril y mayo donde nos aproximamos casi al promedio y nos separamos de la línea de sequía”. Y añadió: “La mejor campaña tuvo una muy buena recarga hasta mayo con 600 mm y después llegado a septiembre-octubre, meses donde el cultivo comienza a florecer, genera inconvenientes si hay abundantes precipitaciones y humedad relativa. Observamos que la pendiente se achata donde hubo menos incremento de lluvias en ese momento, lo cual benefició al cultivo. Y en los otros años vemos que la pendiente sube, es decir que hubo un incremento de las lluvias, asociado al evento de fusarium”.
Acerca de la presencia de esta enfermedad, Fontanini realizó un análisis a partir de datos históricos donde consideró que existe el riesgo estadístico de que uno cada tres años haya fusarium en Entre Ríos.
Respecto a este año, con reservas de óptimas a adecuadas en los perfiles de los suelos, el representante sostuvo que este exceso se ha ido reduciendo, donde destacó: “A pesar de que el acumulado de las precipitaciones desde febrero a mayo es entre 20% a 10% inferior a lo normal, la provincia de Entre Ríos cuenta con reservas que actualmente se califican como óptimas. Al observar la tendencia del monto de precipitación acumulada de febrero a mayo se aprecia que los valores se están aproximando a los montos históricos”. Y remarcó: “No es posible tener certeza (a esta altura del año) si se van a dar condiciones favorables para el desarrollo de “Fusarium” o “Heladas tardías” que afecten el rendimiento del cultivo”.
A partir de explicar las diferencias entre los eventos climáticos Niño y Niña, Fontanini comentó que se espera un año que el Pacifico se ubique entre un Neutro o débil Niño, a partir de lo que se observa en los mapas donde para diciembre se muestra un leve enfriamiento y los indices de oscilación sur”.
De la redacción de Campo en Acción
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